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JORNADA 3: ONCE CABALLEROS 2 - 2 CAMBRE

Mas de uno pudo salir "enfadado" del partido del sábado contra el Cambre (yo incluido), ya que por méritos, por juego, POR INTENTAR JUGAR, el Once Caballeros mereció un mejor resultado al final del encuentro. Pero lo cierto es, y una vez se enfrian las emociones, es que el resultado fué justo. Cada equipo con su forma de jugar, hizo ocasiones suficientes para llevarse el partido. Podría decirse que hubo una mitad para cada equipo, que en la primera parte destacó el juego combinativo del Once Caballeros, y en la segunda fué más práctico el juego directo aprovechando las segundas jugadas del Cambre. 

Una de las cosas bonitas que tiene este deporte, es que no hay una fórmula mágica para aprender más, y en definitiva para llegar a ganar, y todas son igual de buenas (siempre que sigan un criterio) y respetables. Personalmente, creo más en aquella en la que el niño esté el mayor tiempo posible en contacto con el balón, que se acostumbre a ser participe del juego y que con sus aciertos y errores sea una parte fundamental del juego y del equipo. Pero igual que este es mi punto de vista, existen otros que son iguales o mejores, y es aquí donde el beneficiado será el niño, porque a lo largo de su etapa de formación habrá visto distintos modelos de juego y distintas formas de entender el fútbol que contribuiran a que el jugador cree su propia vision de este juego.

Dentro del proceso en el que estamos, el Once Caballeros sigue progresando. Todavía nos falta darle una marcha más con el balón para que el juego sea mas fluido y nos ayude a llegar arriba con más claridad. Pese a que creamos varias situaciones de gol, seguimos sin estar finos de cara a portería. Hemos mejorado como conjunto, pero ahora les toca a los niños soltarse y no tener miedo a fallar, en definitiva, sacar el talento que tienen dentro, porque lo tienen y mucho.